Aislamiento térmico

Aislar permite ahorrar mucha energía. Con la rehabilitación de las fachadas y el tejado, el ahorro de calefacción puede llegar hasta un 53%.

Así mismo, aislar es respetar el medio ambiente, porque limitamos el consumo de recursos energéticos y reducimos las emisiones de los gases de efecto invernadero.

También es muy importante tener presente que aislar, es sinónimo de confort y salud, tanto en regímenes de calor como de frío. Incluso en situaciones muy extremas, el aislamiento ayuda a mantener unas condiciones confortables de temperatura y humedad dentro de la vivienda.

EL POLIURETANO

Los sistemas de poliuretano son básicamente el conjunto de dos componentes, poliol y isocianato, que mediante reacción química entre ambos dan lugar a la espuma de poliuretano. La producción de la espuma rígida de poliuretano por proyección tiene lugar in situ, en el mismo lugar de la instalación.

Características y ventajas

La espuma de poliuretano tiene una alta capacidad de aislamiento térmico que no se consigue con ningún otro material aislante que se utilice habitualmente. Este hecho la convierte en el producto más elegido entre la gran variedad de materiales aislantes que compiten en el mercado de los aislamientos.

Su uso permite aislar térmicamente e impermeabilizar en una sola operación, ofreciendo ventajas significativas ante otros sistemas, como por ejemplo:

  • ligereza.
  • gran adherencia sobre los materiales habitualmente utilizados en construcción e industria.
  • baja absorción de humedad.
  • fácil aplicación.
  • gran resistencia al envejecimiento.
  • estabilidad ante carburantes, óleo mineral y ácidos. Es químicamente neutro

Clasificaciones

La espuma rígida de poliuretano es un material combustible. No obstante, existen espumas de poliuretano clasificadas desde M1 hasta M4, según norma UNE 23 727, teniendo que aplicarse unas u otras de acuerdo con el riesgo a que vayan a ser sometidas.